Back

 

Ignatia Wildsmith inventó los Polvos Flu en el siglo XIII


Polvos Flu

Los polvos flu fueron inventados por Ignatia Wildsmith (1227-1320) en el siglo XIII. Su fabricación está estrictamente controlada. El único productor licenciado para la producción en Gran Bretaña es Floo Pow, una compañía con sede en el callejón Diagon y que nunca abre para nadie la puerta de entrada.

Nunca ha habido escasez de polvos flu y tampoco sabe nadie cómo se hacen. Su precio siempre se ha mantenido constante durante los últimos cien años: dos sickles por una cucharada. Casi todos los hogares mágicos tienen polvos flu, normalmente se encuentran convenientemente guardados en una caja o jarrón en un estante sobre la chimenea.

La composición exacta de los polvos flu es un secreto celosamente guardado. Los que han intentado producir "sus propios polvos" siempre han fracasado en el intento. Al menos una vez al año el Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas informa de una herida por "polvos flu falsos", en otras palabras, alguien ha lanzado polvos flu preparados en casa al fuego y ha sufrido las consecuencias. Como dijo el furioso sanador y portavoz del Hospital San Mungo, Rutherford Poke, en 2010: «Solo cuesta dos sickles por cucharada, así que no seáis tan agarrados, dejad de lanzar polvo de colmillos de Runespoor al fuego y dejad de lanzaros a vosotros mismos a través de la chimenea. Si viene otro mago a verme con el trasero quemado, os juro que no le haré ni caso. ¡La cucharada solo cuesta dos sickles!».


Polvos Flú (CS, PA, CF, OF) – chimeneas conectadas en la Red Flú
El polvo Flú se tira en la chimenea, causando un brillante fuego verde. Esto permite a la bruja o mago entrar en las llamas, decir en nombre de otra chimenea conectada, y viajar en un giro. Es importante decir el nombre del destino muy claramente y mantener los codos pegados al cuerpo. Si se desea, un mago o bruja puede usar la Red Flú solo para hablar con otra chimenea, se basa en el mismo principio que el teléfono muggle.
La Autoridad de Red Flú (parte del Departamento de Transportes Mágicos) mantiene y regula la Red Flú de las chimeneas que están conectadas. Los empleados de la Autoridad de Red Flú tienen la habilidad de monitorizar las conexiones, y pueden escuchar disimuladamente las conversaciones Flú de manera análogo a pinchar un teléfono muggle.
Las chimeneas pueden conectarse temporalmente a la red, por un corto periodo como por ejemplo una tarde, como se hizo con la chimenea del Número Cuatro de Privet Drive (aunque esto lo consiguió Arthur Weasley con un “útil contacto en el Panel de Regulación Flú” (CF), por lo que una conexión temporal debe ser difícil de conseguir).
Está contra las regulaciones el conectar una chimenea muggle a la Red Flú (CF), probablemente viola el Estatuto de Secreto de la Confederación Internacional de Magos. Sin embargo, no esta claro lo que las regulaciones definen como “casa muggle”; en este caso, el Numero Cuatro fue considerado una casa muggle aunque un mago vive en ella. La regulación puede referir se a que una mago o bruja adulto legalmente debe vivir en la casa para calificarla como casa mágica, o él o ella debe ser su propietario/a, pero es mas una especulación que un hecho. Hay algo inquietante en el hecho de que el Número Cuatro pudiera conectarse a la Red sin el conocimiento o consentimiento de la gente que vive allí, y, por lo que sabemos, no se necesita ningún encantamiento en la chimenea de Privet Drive para hacer la conexión.
Las chimeneas de Hogwarts están en la Red Flú. Pueden ser usados en la chimenea de la sala común de Gryffindor (CF, OF), el despacho del profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras (PA, OF) y el despacho del profesor de Pociones (PA).
Hay una oficina para la red Flú en el Departamento de Transporte Mágico, de donde es jefa en 1995 Madame Edgecombe (OF).

contenido original © 2013 El Cronista de Salem
Contenido Original: 26/3/2013 ~ Última Actualización: 31/3/2013