Back

 

Crabbe es más alto que Goyle


Fenrir Greyback
"Pero tú sabes cuanto me gustas los niños, Dumbledore"
    - Fenrir Greyback (PM27)

Licántropo, líder de los hombres lobo y amigo de la familia Malfoy. Mata  por diversión y disfruta mordiendo especialmente a los niños. Uno de los seguidores más sangrientos de Voldemort. Entre sus víctimas se cuenta Remus Lupin (a quien mordió de niño) y el pequeño de los Montgomery.

Sin embargo, Greyback no tiene la Marca Tenebrosa en el brazo, aunque sí viste las ropas de los Mortífagos. Saca dinero trabajando como Carroñero atrapando sangre-sucias y mestizos para el Ministerio de Magia. Su compañero se llama Scabior. Cuando secuestra a Harry, lo lleva a la Mansión de los Malfoy (RM23).

Fenrir Greyback participa en la Batalla de Hogwarts, donde es golpeado por una de las bolas de cristal de Sybill Trelawney. Se desconoce si sobrevive.

APARIENCIA

Es descrito como un “hombre grande con pelo gris con patillas”. Su toga negra es “incómodamente estrecha” y sus sucias manos tienen unas “largas uñas amarillentas”. Su voz es grave y parecida a un ladrido. Incluso cuando es humano, tiene los dientes corroídos.

SIGNIFICADO DEL NOMBRE

PERFIL

Alrededor de 1964, la cantidad de actividad de magia oscura a través del país había comenzado a aumentar de forma regular. Aunque pocos aún sabían lo que se ocultaba detrás de los ataques y los avistamientos, la primera ascensión al poder de Lord Voldemort estaba sobre la marcha y los mortífagos estaban reclutando todo tipo de criaturas oscuras para que se unieran a ellos en su lucha para derrocar al Ministerio de Magia. El Ministerio pidió ayuda a las autoridades en criaturas mágicas – incluso las menos importantes como los boggarts y poltergeist – para que les ayudaran a comprender y contener la amenaza. Lyall Lupin era uno de los que fueron llamados a unirse al Departamento para la Regulación y Control de las Criaturas Mágicas, lo que él hizo de buen grado. Fue aquí donde Lyall se encontró con el hombre lobo llamado Fenrir Greyback, que había sido traído para ser interrogado sobre la muerte de dos niños muggles.

El Registro de Hombres Lobo no se mantenía muy bien. La sociedad mágica evitaba de tal forma a los hombres lobo que ellos a su vez rehuían el contacto con otras personas. Vivían en lo que ellos mismos llamaban “manadas” y hacían todo lo posible para evitar ser registrados. Greyback, que el Ministerio no sabía que era un hombre lobo, dijo no ser más que un vagabundo muggle que estaba muy sorprendido de encontrarse en una sala llena de magos y horrorizado de los comentarios sobre los pobres niños muertos.

Las ropas sucias de Greyback y el no tener varita fueron pruebas suficientes para persuadir a dos ignorantes miembros de la comisión de interrogación con demasiado trabajo que estaba diciendo la verdad. Pero Lyall Lupin no se dejó convencer tan fácilmente. Reconoció ciertos signos sospechosos en la apariencia de Greyback y en su comportamiento, y le dijo a la comisión que Greyback debía ser detenido hasta la próxima luna llena, solo veinticuatro horas más tarde.

Greyback se quedó sentado en silencio mientras sus colegas de la comisión se reían de Lyall («Lyall, dedícate a los boggarts galeses, eso es lo que se te da bien»). Lyall, generalmente, un hombre apacible, se enfureció. Describió a los hombres lobo como desalmados, malvados y seres que lo único que merecían era la muerte. La comisión ordenó a Lyall que dejara la sala, el jefe de la comisión pidió disculpas al vagabundo muggle y Greyback fue dejado en libertad.

El mago que sacó a Greyback de la sala de interrogación debía hacerle un encantamiento de memoria, para que se olvidara de que había estado dentro del Ministerio. Antes de que pudiera hacerlo fue atacado por Greyback y dos de sus cómplices que estaban escondidos a la entrada, y los tres hombres lobo huyeron.

Greyback se dio prisa en compartir la descripción de Lyall Lupin de los hombres lobo. Su venganza contra el mago que pensaba que los hombres lobo no merecían nada que no fuera la muerte fue rápida y terrible.

Poco antes del quinto cumpleaños de Remus Lupin, cuando éste dormía plácidamente en su cama, Fenrir Greyback forzó la ventana de su habitación y le atacó. Lyall llegó al dormitorio a tiempo de salvar la vida de su hijo, haciendo huir a Greyback de la casa con una serie de poderosos encantamientos. Sin embargo, a partir de entonces, Remus se convirtió en un hombre lobo.

Lyall Lupin nunca se perdonó las palabras que profirió enfrente de Greyback durante el interrogatorio («desalmados, malvados, merecen solo la muerte»). Se había limitado a repetir la opinión extendida de los hombres lobo en su comunidad, pero su hijo era lo que siempre había sido – cariñoso e inteligente – excepto durante el terrible periodo de la luna llena cuando sufría una dolorosa transformación y se convertía en un peligro para todos los que estaban a su alrededor. Durante muchos años, Lyall le ocultó la verdad sobre el ataque a su hijo, incluso la identidad del atacante, por miedo a sus recriminaciones.

Dumbledore supo pronto lo que Fenrir había hecho, ya que este se jactaba del ataque a Remus (P).

 

De acuerdo con Lupin, “Fenrir Greyback es, quizás, el más salvaje de los hombres lobo que hoy viven. Él piensa que su misión en la vida es morder y contaminar a tanta gente como sea posible: desea crear tantos hombres lobo como para superar a los magos”. Greyback cree que los “licántropos merecen sangre” y predica a los hombres lobo que deben revelarse contra el Mundo Mágico (PM16).

Greyback ha sido un Mortífago desde por lo menos los años 70. De acuerdo con Lupin “en la Luna Llena, [Greyback] se coloca cerca de sus víctimas, asegurándose de que está demasiado cerca como para atacar. Él lo planea todo”. Fenrir Greyback fue el licántropo que mordió a Lupin cuando era pequeño (PM16).

En abril de 1999, Greyback asesina al hermano de cinco años de las hermanas Montgomery (PM22). 

En la batalla de la torre de Astronomía, Greyback ataca a Harry, pero Harry le petrifica al momento. Bill Weasley no corre la misma suerte. Bill casi muere y su cara queda tan destrozada que Madam Pomfrey no puede restaurarla. Las heridas de Licántropo son “heridas malditas”, y nunca se curan totalmente.

contenido original © 2006-2014 Mr. X y El Cronista de Salem
Contenido Original: 7/11/2006 ~ Última Actualización: 30/6/2014