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Los hermanos Ollerton son los creadores de las escobas Barredoras


Escobas Voladoras
Al no haberse inventado todavía ningún encantamiento que permita a los magos volar, la escoba es un objeto imprescindible en todos los hogares de magos occidentales.

La escoba es el único objeto legal permitido como medio de transporte para los magos.
En el pasado, los magos eligieron la escoba como medio para volar por ser discreta, barata y fácil de llevar. Aún así, las primeras escobas, según documentos del 962 d.C., eran incómodas (llenas de astillas). En el museo de Quidditch de Londres se exhibe una escoba de la edad media, construida a partir de una gruesa rama nudosa de fresno sin barnizas, con varillas de avellano atadas toscamente al extremo. Esta escoba solo podía ir hacia delante, siempre a la misma velocidad.

Pronto surgieron juegos y deportes de escobas voladoras, como la carrera anual de escobas de Suecia, el stichstock, el aingingein, el creaothceann, el shuntbumps y el swivenhodge. Pero el mas importante es sin duda el quidditch.

Hasta principios del siglo XIX se jugó al quidditch con las mismas escobas que para barrer. La invención del conjuro del almohadón significó un gran avance para la escoba.

Por lo general, las escobas eran fabricadas a mano por un solo artesano, y a pesar de ser muy bonitas, su rendimiento dejaba mucho que desear. Arkie Alderton es un conocido diseñador de escobas y tiene su propia tienda de reparaciones rápidas. También existen varias empresas fabricantes de escobas.

A finales del siglo XX, la Compañía de Escobas de Carreras Nimbus superaba a la competencia. De los modelos Nimbus 2000 y Nimbus 2002 - 2001 se vendía el triple que de todas las otras escobas de alto nivel.

Los diseñadores de la Nimbus no se podían imaginar que estuvieran diseñando una escoba de carreras que pudiera quitarles el puesto número uno solo doce meses después de haber sido lanzada al mercado. Era la Saeta de Fuego, un proyecto súper secreto desarrollado por Randolph Spudmore (hijo de Able Spudmore de Ellerby y Spudmore, que fabricaron la Tinderblast en 1940 y la Swiftstick en 1952, dos escobas muy útiles, pero que nunca llegaron a ser muy populares).

Un diseñador de escobas hábil e innovador, Randolph fue pionero en muchas técnicas de fabricación. La Saeta de Fuego es una escoba bastante cara y Harry Potter fue el primero en poseer una. La siguen produciendo en pequeñas cantidades, en parte porque los trabajadores que se dedican a realizar las piezas de metal organizan huelgas y dejan el trabajo colgado a la menor provocación (P).

Escobas de carreras:

contenido original © 2004-2007 El Cronista de Salem, Príncipe de las Tinieblas, Roland  y Gonzalo Ruarte
ilustración de escoba © 1999 Mary Grandpré
Contenido Original: 8/4/2004 ~ Última Actualización: 10/5/2013